PLAYA DE ARNELA-FARO DE FINISTERRE
Distancia: 12 Km. aprox.
Tiempo: 4 h. (aprox.)
Dificultad: Media
Fecha de realización: 24/04/2026
Mapas:
Descripción
Llegaremos al Monte Veladoiro es un vértice geodésico situado a 234 mts. en el paraje de Cabo da Nave.
Rodeado de antenas de telefonía y televisión que dan cobertura a esta parte de la costa. Desde este punto disfrutaremos de espectaculares vistas, antes de afrontar la parte final del Camiño: la última bajada, la última playa y el último monte antes de llegar al Faro Fisterra, nuestra meta.
Desde el Cabo de la Nave y en un descenso muy pronunciado alcanzamos la playa de Mar de Fora, donde hay un área recreativa.
Al igual que las anteriores, es muy peligrosa para el baño.
Al otro extremo de la playa arranca el Camino de Insua, un antiguo sendero encajonado entre rocas que nos acercará al Monte Facho, un lugar de leyenda.
Restos arqueológicos encontrados en Monte Facho, alimentan la teoría de que aquí pudo estar Dugium, la gran ciudad de los antiguos pobladores celtas.
En continuo ascenso llegamos a la parte oeste del Cabo, a partir de la cual comienza el último repecho, de mucha pendiente y con terreno pedregoso antes de contemplar las primeras vistas del Faro Fisterra, al que llegaremos seguidamente.
El Faro de Fisterra, lugar mítico que simboliza el Fin de la Tierra, “donde la tierra se acaba y el mar comienza” y que constituye uno de los lugares más visitados de Galicia e importante lugar de peregrinación junto a la catedral de Santiago de Compostela.
El Faro fue construido en 1.853, la torre mide 17 mts., está situada a 138 mts. sobre el nivel del mar y su luz alcanza 30 millas náuticas.
Actualmente no está en funcionamiento, es un pequeño hotel, y desde allí podremos observar la ría de Corcubión, las islas Lobeira y el impresionante Monte Pindo.
Después de muchas emociones, esfuerzos, y de disfrutar de paisajes y lugares maravillosos, hemos llegado al Finis Terrae, punto final del Camiño de los Faros, y de muchos peregrinos del Camino de Santiago.
Será el momento de dejarnos llevar por la emoción del momento, junto con el resto de compañeros, y de disfrutar de un paisaje único, desde este lugar tan emblemático.